El centro de la ciudad de Valencia está lleno de lugares y rincones históricos que hacen que una visita a ella sea toda una experiencia, como la espectacular Torre del Micalet.
Esta torre, que también es llamada como el Miguelete, es el monumento de mayor altura de la ciudad, además de ser uno de los lugares más representativos de ella.
La construcción de este lugar emblemático de Valencia se inició en el año 1.381, aunque no término sino hasta el siglo decimoquinto, en el año 1.425. Por esta torre pasaron varios arquitectos y constructores como fueron André Juliá, que fue quien la comenzó y trabajó en ella hasta 1.396; seguido por José Franch desde 1.402, y quien la terminó fue Pedro Balaguer, encargado también de las famosas Torres de Serranos.
La Torre del Micalet iba a ser diferente en su parte más alta, porque estaba la idea de que terminara en una aguja, en un diseño de Antoni Dalmau, pero esto nunca llegó a hacerse. Cuando llegas hasta ella puedes ver su estilo puramente gótico, que era el que se destacaba en el siglo decimocuarto, coronado por una campana y una cruz forjada en acero.
Esta torre de forma octagonal es la torre del reloj de la Catedral de Valencia y su acceso se hace por la parte interior de este templo, a través de una puerta que da hacia una serie de arcos y a un pasillo que tiene varias bóvedas. El ascenso a la parte más alta de ella se hace mediante una escalera en forma de caracol que es bastante estrecha, por lo que no es aconsejable para los claustrofóbicos, y que tiene 207 escalones de piedra.
El Micalet, que está en la Plaza de la Reina de Valencia, está abierto de lunes a domingo de diez de la mañana a una de la tarde y de 4:30 a siete de la tarde, y se puede entrar a él por un valor de dos euros. Estando arriba se pueden ver las salas del campanario a través de las rejas donde están la mayor cantidad de campanas góticas de toda España, situadas antes de la terraza, y desde allí puedes tener una grandiosa vista de la ciudad.
Foto Vía: Felivet