
En la provincia de Valencia hay tres vías verdes, y nosotros hoy queremos recorrer la primera de ellas, la Vía Verde de la Safor, de siete kilómetros de longitud. Esta vía verde está situada entre Gandía y la Oliva, en el paisaje natural de Marjal de Pego, en la Oliva.
La vía verde está rodeada de naranjos, un recorrido recto que, en primavera, es una verdadera explosión de azahar. Esta ruta es la mejor manera de conocer la huerta del sur de Valencia, bordeando un laberinto de canales de riego en donde, como os decimos, el aroma a azahar es uno de nuestros mejores acompañantes.
Nuestra ruta comienza en Gandía, una de las ciudades más importantes del sur de Valencia, a 73 kilómetros de la capital. El punto de partida de la vía verde es el Parc de l’Estació que, como su nombre indica, se sitúa en la actual estación de cercanías RENFE de Gandía.
Frente al Parc de l’Estació tenemos la estrecha calle de Tossal, punto de partida de otra gran ruta en Valencia, la Ruta de los Monasterios. 200 metros más adelante llegamos a una quebrada tallada por el río Serpis. Algo más adelante ya comenzamos a vislumbras a nuestros compañeros inseparables de viaje, los naranjos.
Tenemos por delante una larga recta de estos árboles. Estos campos de naranjos se hallan en unas llanuras regadas por una densa red de canales de riego, que distribuyen el agua de los ríos cercanos. Precisamente, un kilómetro y medio más adelante cruzamos el principal canal de riego, el canal de Daimuz, a través de un puente.
En el kilómetro tres de nuestra ruta pasamos por encima de la carretera que une el pueblo de Bellreguard y su playa. Esta línea de costa, que antiguamente solía ser una playa de arena, interrumpida en ocasiones por los naranjos, es hoy una hilera de edificaciones, en las que es casi imposible saber dónde termina un pueblo y empieza otro.
Poco después de pasar Bellreguard, volvemos a encontrarnos con las aguas del río Serpis. En el kilómetro cuatro pasamos por la pequeña aldea de Palmera, que prácticamente se funde con su vecina Alquería de la Condesa. Un kilómetro más adelante volvemos a atravesar otro canal de riego, y desde aquí hasta el final de nuestro camino, la gente que vuelve de las faenas del campo y los naranjos serán nuestra única sorpresa.
La vía verde concluye en la Oliva, desde donde podemos continuar hasta llegar al puerto y la playa, a unos dos kilómetros del centro. Lo mejor que tiene esta vía verde es que podemos hacerla si estamos alojados en Valencia, como si tenemos nuestros hoteles en Alicante, ya que Gandía apenas se halla a cien kilómetros de la ciudad alicantina.
Foto Vía Medioambiente